miércoles, 28 de octubre de 2015

Economía Estadounidense Vs Propuesta De Inmigración De Donald Trump

Por Aníbal E. Melo


Trump y sus partidarios, audazmente afirman que su propuesta de inmigración "mejorará los empleos, los salarios y la seguridad de todos los estadounidenses".

Pero la mayoría de los economistas no están de acuerdo con esa afirmación.

Según el "Foro de Acción de América", el Gobierno Federal tendría que gastar aproximadamente $600 mil millones de dólares para deportar  a los 11 millones de inmigrantes indocumentados que viven aquí y para prevenir futuras entradas ilegales a Estados Unidos.

Para eliminar la inmigración indocumentada, todos los no autorizados,  tendrían que ser detenidos, legalmente procesados y deportados y luego transportados a sus países de origen por un período contínuo de veinte años.

Esto traería cómo consecuencia la reducción de la mano de obra Nacional en 11 millones de trabajadores, lo que reduciría el PIB en $1.6 billones.

Expertos estiman que el costo de la construcción de un muro a lo largo de la frontera sur es de unos $6.4 mil millones de dólares.

Por otro lado y de acuerdo con la "Administración del Seguro Social", actualmente  los inmigrantes indocumentados contribuyen con unos $15 mil millones de dólares al año a los fondos de la seguridad social.

Esta suma desaparecería con una deportación masiva.

En resumen, lejos de mejorar las perspectivas del trabajador estadounidense promedio, al desaparecer los inmigrantes indocumentados, el nivel de vida de los nativos empeorará debido a que las propuestas anti-inmigrantes  podrían aumentar la carga social por habitante.

Por su parte, Trump también ignora el papel clave que las remesas juegan en el sostenimiento de las economías de los países de América Latina y otras partes del mundo.

El Banco Mundial estima que las remesas salidas de Estados Unidos,  totalizaron $123 mil millones en el año 2012.

En ese mismo año México recibió casi $23 mil millones en remesas, y los migrantes de la India, China y Filipinas enviaron  más de $10 mil millones a casa.

En su búsqueda por líderear el tema de las deportaciones, y en el de convertirse en el peor enemigo de los  indocumentados, con el objetivo de lograr la nominación presidencial del Partido Republicano, Trump ha llevado el debate sobre la política de inmigración a la vanguardia, sin darse cuenta, de que ya se está obligando a las personas y a las empresas a tomar partido.

Algunas empresas - Macy, NBC, Serta, y Univision, entre otras - se han distanciado de él.

El "Club del Crecimiento" ha puesto en marcha una campaña multimillonaria contra Trump, alegando que él es "el peor candidato republicano en  cuestiones económicas."

El "Fondo Nacional de Acción de Inmigración" ha puesto en marcha una campaña publicitaria con la idea de que "cuando nos centramos en la libertad, y no en nuestros temores, América es mejor".

Encuestas tras encuestas, establecen que la mayoría de los estadounidenses no se suscriben al nativismo de Trump.

Encuestas de "CBS News" y del "New York Times" de los últimos dos años, muestran consistentemente que los estadounidenses, abrumadoramente, están de acuerdo en que a los indocumentados se les debería permitir legalizarse y acceder a la ciudadanía.

Una encuesta del "Wall Street Journal y  NBC News", llevada a cabo a finales de julio del 2015, en el mismo momento  del frenesí anti-inmigrante suscitado por Trump, encontró que la mayoría de los republicanos apoyan la legalización sobre las deportaciones.

"La construcción de una nación", dijo el Papa  Francisco con motivo de su reciente visita a los Estados Unidos,  "nos llama a reconocer que debemos relacionarnos constantemente con los demás, y a rechazar la mentalidad de hostilidad con el fin de adoptar una de recíprocidad, en un esfuerzo constante por hacer de las vidas de todos lo mejor posible".

Y agregó: "Recordemos la regla de oro: "Trata a los demás como te gustaría que te tratarán a ti". (Mt 07:12).

Esta regla apunta en una dirección clara.

Debemos tratar a los demás con la misma pasión y compasión con la que queremos ser tratados.

Démosles a los demás las mismas posibilidades que buscamos para nosotros mismos.

En otras palabras, si queremos seguridad, demos seguridad.

Si queremos vivir, demos vida.

Si queremos oportunidades, ofrezcamos oportunidades.

Creo que está en el mejor interés de los estadounidenses y del país,  el intensificar los esfuerzos para exponer la mala influencia que representan los grupos nativistas y racistas  sobre los medios de comunicación, el proceso político y el Gobierno en general.

El sol es, después de todo, el mejor desinfectante.

Por lo que es especialmente importante que el público aprenda acerca de los vínculos que tienen los anti-inmigrantes con los grupos de odio y de "control de la población", en particular con los defensores de la eugenesia.

Sólo mediante la exposición de la verdad se puede parar el proceso de marginación y en última instancia derrotar las malas yerbas.

Espero que este informe profundice la comprensión de la política migratoria e impulse un nuevo compromiso para crear una sociedad inclusiva.

Una América más imparcial y acogedora.