lunes, 12 de septiembre de 2011

Obama y Sarkozy, Iguales Deportando Extranjeros

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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Obama y Sarkozy
El año pasado, el Presidente francés, Nicolas Sarkozy declaró con entusiasmo su compromiso de desmantelar y desarticular los campamentos de indocumentados, ocupados principalmente por rumanos y búlgaros romaníes (gitanos).

Esa campaña de deportación de alto perfil, fue un intento de recuperar el apoyo del sector conservador francés, y de dar respuesta a los temores de una supuesta invasión de Francia por parte de miles de gitanos extranjeros que, dice Sarkozy, se dedican al tráfico ilegal, a la explotación infantil, a la prostitución y a otros delitos.

Mientras que dichos vicios son un motivo de legítima preocupación, algunos observadores mos preguntamos, hasta qué punto estas acusaciones contra los romaníes son simplemente una excusa.

En algunos aspectos, todo esto me recuerda al sistema de detención existente durante la Segunda Guerra Mundial para purgar a Francia de Judios y gitanos.

Señalando a los gitanos, el Presidente francés coquetea con el nacionalismo y con la xenofobia, fuerzas que llevaron a la intoxicación de mentes débiles y a atrocidades innombrables contra la humanidad, no hace muchas décadas.

¿Qué tiene esto que ver con Estados Unidos?

El maltrato de los romaníes ha aumentado las tensiones entre Estados Unidos y Francia, dos democracias aliadas cuya relación ya ha sufrido gran deterioro en los últimos años.

Algunos estadounidenses han utilizado las acciones contra los gitanos en Francia como una excusa para acusár a los franceses de "arrogantes."

Prisión de La Santé (París, Francia).
Construida en 1867, 
fue utilizada para encarcelar a los opositores
de la ocupación alemana
en la Segunda Guerra Mudial.
Desafortunadamente, hechos similares ocurren actualmente en suelo estadounidense, por lo que los franceses tienen razón al acusarnos de hipócritas.

Lamentamos las paredes israelíes, a medida que construimos nuestras propias vallas fronterizas.

Me viene a la mente, que desde hace mucho tiempo, hemos tenido la tendencia de deportar o poner en cuarentena a grupos de personas según su raza: la Ley de Exclusión China, los campos de internamiento de los japonéses, las atrocidades contra los nativos americanos, etc.

Es fácil regañar a Francia, pero sus acciones son un espejo que refleja nuestros propios ojos en lo relativo al maltrato hacia los inmigrantes.

Gitana Siendo Detenida en Francia
Estados Unidos tiene que volver a abrazar sus principios fundamentales, entre ellos la inmigración, para bien o para mal, para no terminar comiéndose sus propias palabras, mismas que hace varias décadas prometió no olvidar: "¡Nunca Más Permitir Abusos"