sábado, 25 de junio de 2016

SUPREMA Pasa Problema De Inmigración A Próxima Administración

Por Aníbal E. Melo


En contra de las esperanzas de aproximadamente 5 millones de inmigrantes indocumentados que se beneficiarían directamente, el Tribunal Supremo no pudo arrivar a ninguna decisión, permitiendo así, que el fallo del Juez Andrew Hanen de la Corte del Quinto Circuito de Apelaciones de Texas se mantuviese inctacto, bloqueando con ello permanentemente las iniciativas de inmigración de la Administración Obama sobre la Acción Diferida para los padres de hijos ciudadanos (DAPA) y la ampliacion de la Acción Diferida para los llegados en la infancia (DACA).

La Corte declaró:

"La Sentencia es afirmada por una Corte dividida por igual."

Muchos defensores incluyendo este escritor habíamos pensado que había una buena posibilidad de que la Corte votaría en favor de ambos programas, debido a los argumentos orales que se habían presentado en la Audiencia del pasado 18 de abril.

Muchos esperabamos que aunque el Juez Roberts, Presidente de la Suprema, bruscamente había puesto en ascuas al Procurador General de los Estados Unidos, apoyaría los programas federales a la luz de su historia pasada de exigir daños concretos para que alguien tenga el derecho a demandar.

Todos suponemos que los partidarios de los programas de Obama fueron los Jueces Ruth Ginsburg, Stephen Breyer, Elena Kagan y Sonia Sotomayor, mientras que los que se opusieron fueron John Roberts, Anthony Kennedy, Samuel Alito y Clarence Thomas.

Mientras que la decisión del Tribunal Supremo no fue sobre el fondo del asunto, el empate, ha determinado presumiblemente, que las esperanzas de miles de inmigrantes por ahora han muerto.

El caso irá de nuevo hacia el Juez Hanen para una Decisión sobre el fondo, y como hay poca o ninguna esperanza de que este va a revertir su propio punto de vista, la carga ahora recae sobre el próximo Presidente, o de promulgar un alivio migratorio con la cooperación del Congreso, o de resucitar un programa de alivio más limitado que sería menos vulnerable a los ataques legales.

En todo caso,con esta decisión se enfrenta aun más al electorado nacional en noviembre.

Los republicanos detrás del presunto Salvador del país, Donald Trump, le han declarado la guerra a todos los inmigrantes indocumentados, e incluso a los inmigrantes legales que profesan la fe musulmana.

Por su parte, los demócratas detrás de Hillary Clinton, han prometido ayudar a la inmigración, como una prioridad.

Si bien este es un momento muy decepcionante, debemos cargarnos de nuevas energías y salir a votar en noviembre.

Mientras tanto, el Presidente debería suspender su misiva al DHS para ir agresivamente detras de aquellos recién llegados que perdieron sus casos o no hayan asistido a sus Audiencias con la esperanza de que el Gobierno ganaría el caso en este verano.

Es lo menos que debe hacer: Amén.