sábado, 31 de marzo de 2012

Obama, Reforma De Salud e Inmigración

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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Siempre que hay un tema de noticia en el tapete, busco la conexión con la causa pro-inmigrante, por lo que en estos momentos me pregunto: ¿Tiene algo que ver con inmigración la polémica sobre la reforma de salud en la Corte Suprema de Justicia?

A mi modo de ver, si existe una conexión entre el enfoque de la administración Obama para lograr la reforma de salud y el tema de la inmigración.

Con respecto a la reforma sanitaria, Obama presto oídos sordos a los demócratas liberales que apoyaban el "sistema de pago único". En su lugar, optó por el Caballo de Troya republicano del "sistema de mandato obligatorio".

Digo Caballo de Troya, porque las promesas de apoyo republicano a la reforma de salud si se aceptaba la idea del mandato obligatorio sólo resultó en ilusión, ya que ningún republicano votó en favor del proyecto final, lo que produjo una ley de salud abierta a ser atacada cómo inconstitucional.

Ahora, estamos presenciando el resultado del error de Obama en no defender sus principios y apoyar el sistema de pago único, que, como afirmó el juez Kennedy durante la vista oral sobre la reforma del cuidado de la salud, habría sido mucho más difícil de ser atacado por razones constitucionales.

A causa del fracaso de Obama en defender la mejor solución de todas, la ley de salud completa puede muy probablemente ser eliminada por el Tribunal Supremo.

Así, en materia de la reforma de inmigración, Obama ha tratado de comprometer a personas para las cuales no existe la palabra compromiso.

Él ha deportado a 400,000 personas por año, la mayoría de ellos buenos y decentes trabajadores, que no representan amenaza para la sociedad.

¿Cuántos votantes republicanos o independientes apoyarán a Obama en noviembre debido a esto? Creo que muy pocos.

Sin embargo, muchos de los votantes latinos y de otras minorías, cuyo apoyo debe tener con el fin de ser reelecto se quedarán en sus casas, o incluso votaran por los republicanos en la teoría de que un diablo demócrata que engaña es peor que un diablo republicano que al menos dice la verdad acerca de lo que tiene en su mente.

La cobardía y la conveniencia de Obama no sólo son moralmente malas, sino incluso peores políticamente.

Recuerdo que el tema de la reforma de inmigración jugó un papel clave en el debate sobre la reforma de salud.

En concreto, el Caucus Hispano, dirigido por el congresista Luis Gutiérrez (D-Ill), amenazó con retirar su voto en favor de la reforma de salud debido a que contenía disposiciones xenófobas contra los inmigrantes.

Sus palabras exactas fueron: "Me resulta muy difícil si no imposible votar en favor de cualquier medida que niegue la atención de salud a los trabajadores indocumentados que compren sus coberturas con su propio dinero."

Este buen congresista, en última instancia, comprometió su apoyo a la legislación sanitaria a cambio de una promesa vacía (y ahora no funcional) del Presidente, de que él se ocuparía de manera significativa de la reforma migratoria.

En este sentido, todos los que apoyamos la reforma migratoria fuimos engañados, ya que renunciamos de buena fe a la única carta de negociación legítima que teniamos para forzarle la mano al Presidente y que él efectuase verdaderos esfuerzos en pro de una reforma integral del sistema migratorio.

Luego, en una sesión durante el receso del Senado, cinco demócratas entorpecieron el DREAM Act: Kay Hagan de Carolina del Norte, Mark Pryor de Arkansas, Ben Nelson de Nebraska y los demócratas de Montana, Jon Tester y Max Baucus.

Para colmo de males, el Senador Joe Manchin (D-WV) pasó por alto el voto de clausura del DREAM Act para asistir a una fiesta de Navidad.


Y el Presidente no hizo nada.

Esta era la última oportunidad que los demócratas tenían para lograr una reforma migratoria en el Congreso, y ni siquiera pudieron unificar a sus miembros sobre algo tan positivo como la Ley DREAM.


Ciertamente el Presidente si reunió sus votos para la reforma del cuidado de la salud, sin embargo, lo hizo engañando y robandole los votos al caucus pro reforma migratoria.


viernes, 30 de marzo de 2012

La Verdad De La Política De "AUTO DEPORTACIÓN"

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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En los últimos meses, miles de inmigrantes que viven en los estados de Arizona y Alabama, se han encerrado en sus casas, temerosos de enviar a sus hijos a las escuelas, de comprar alimentos, o de búscar atención médica.

Las leyes anti-inmigrantes extremas emitidas en esos estados atacan todos los aspectos de la vida de los inmigrantes indocumentados y son diseñadas con el propósito de hacerle más difícil a ellos vivir tranquilos, por lo que supuestamente se van a autodeportar.

Promovidas por grupos y legisladores anti-inmigrantes, esas leyes son parte de un plan nacional macabro llamado "desgaste a través de la aplicación".

Los grupos detrás de ese plan persiguen hacer difícil, si no imposible, que los inmigrantes no autorizados vivan en la sociedad estadounidense, y mientras que algunas de las propuestas individuales pueden parecer relativamente benignas, forman parte de un plan más amplio y sistemático que persigue socavar los derechos humanos básicos, devasta las economías locales, e impone obligaciones innecesarias a los nativos.

Lo preocupante de este plan nacional anti-inmigrante, es que no tiene precedentes legales, fiscales ni económicos.

El desgaste a través de la aplicación es el control integral de la inmigración, utilizando una estrategia que ahuyente a la población no autorizada.

Esta estrategia fue concebida por grupos restriccionistas de inmigración, entre ellos la Federación Para La Reforma De Inmigración (FAIR) y el Centro de Estudios de Inmigración (CIS), entre otros.

El problema es que el plan de desgaste mediante la aplicación implica la reducción de las economías locales y del número de inmigrantes, legales o no, que viven en los diversos Estados y
disuade las migraciones autorizadas, dando paso al aumento de las cargas impositivas sobre los ciudadanos.

El grupo restriccionista NumbersUSA ha dicho que: "No hay necesidad de que los ciudadanos legales y los contribuyentes vean gastar dinero al gobierno para deportar a millones de inmigrantes. Ellos van a comprar sus propios boletos de autobús o avión de vuelta a sus casas, si no pueden ganarse la vida aquí."

El propósito del desgaste a través de la aplicación es aumentar la probabilidad de que los extranjeros indocumentados vuelvan a sus casas sin la intervención de los organismos de inmigración. En otras palabras, supuestamente fomenta el cumplimiento voluntario de las leyes de inmigración a través de leyes más robustas.

Durante la última década, ya sea como resultado de ese esfuerzo o debido a la incapacidad para lograr consenso sobre una reforma de inmigración, el desgaste mediante la aplicación se ha convertido en la política oficial de facto.

Legisladores como Lamar Smith (R-TX), y Elton Gallegly (R-CA), han abrazado completamente este plan, e impulsado propuestas cada vez más duras para aumentar la aplicación de las leyes actuales contra cualquier persona que esté ilegalmente presente.

Con el apoyo de ambos partidos, las leyes que se han aprobado amplian la detención y la deportación, niegan beneficios a todos los inmigrantes, imponen restricciones sobre el acceso a las licencias de conducir, y aumentan la seguridad en la frontera sur.

Tanto las Administraciones republicanas como las demócratas parecen haber adoptado elementos de esta estrategia. Así, la implementación de políticas para ampliar el uso del E-Verify, la ejecución del programa 287(g) y del programa Comunidades Seguras, han convertido a este plan en ley de facto en lugar de reformar formalmente el sistema de inmigración mediante la ampliación de vías legales para que los inmigrantes puedan trabajar y reunificar sus familias en Estados Unidos.

El Gobierno federal ha puesto cada vez más energía y recursos en la estrategia de la aplicación de las leyes actuales de inmigración y en la deportación de un gran número de personas, sin embargo, a pesar de los miles de millones de dólares destinados a esta estrategia, la inmigración irregular ha seguido aumentando.

Los defensores del desgaste a través de la aplicación dicen que Estados Unidos, simplemente no ha hecho lo suficiente, y que las condiciones no son todavía bastante desgraciadas para los inmigrantes indocumentados.

En los últimos años, organizaciones etiquetadas como "grupos de odio" por el Southern Poverty Law Center, han adoptado la estrategia a travez de los servicios estatales, y han apoyado activamente legislaciones locales preocupantes.

El anti-inmigrante de más alto perfil de la estrategia de desgaste es Kris Kobach, el actual Secretario de Estado de Kansas, y asesor de inmigración de Mitt Romney.

Kobach ha jugado con esta estrategia durante años. Inmediatamente después de los ataques terroristas del 2001, Kobach trabajó en crear una agenda anti-inmigrante post-9/11.

Por ejemplo, Kobach fue instrumental en la creación del controvertido programa de seguridad nacional "Registro de Entrada y Salida (NSEERS)," que requirió a los musulmanes y a los
ciudadanos del Medio Oriente con visas o con residencias, el registrarse en una lista del gobierno federal.

Actualmente, Kobach esta trabajando para sentar las bases para reforzar el papel de los policías estatales y locales en la detencion de inmigrantes por simples violaciónes civiles, y en un plan que impide la matrícula estatal a los inmigrantes no autorizados que se graduan de las escuelas de Kansas.

Mientras que estos esfuerzos han sido rechazados, Kobach sigue presionando por los mismos y promoviendo legislaciones restrictivas en todos los estados.

El esfuerzo para lograr crear un ambiente inhóspito para los inmigrantes no autorizados a nivel estatal y local, se remonta a más de una década.

En 1994, la Proposición 187 en California, por ejemplo, hubiese obligado a los trabajadores sociales, al personal de agencias estatales y a otros, a informar de cualquier presunto inmigrante no autorizado al gobierno federal.

Por otro lado, las leyes que niegan las licencias de conducir a los inmigrantes no autorizados, tienen la intención de hacer que sea difícil para ellos el completar las tareas diarias que requieran de la conducción.

En el momento de su aprobación en abril del 2011, la ley de inmigración de Arizona (SB-1070) superó a todas las anteriores políticas públicas de todas las agencias gubernamentales estatales y locales del país, en obstruir la vida cotidiana de los indocumentados.

La SB-1070 obliga a los organismos policiales a verificar el estatus migratorio de cualquier persona que pare o arreste y le reserva el derecho de mantenerlos en custodia.

Esta ley prohibe el transportar o albergar a un inmigrante indocumentado, y obliga a todos los Residentes Legales a portar todo el tiempo sus documentos de inmigración.

Por otro lado, Alabama, donde el total de los extranjeros representa solamente el 3% de la población general, ha puesto en práctica un plan agresivo de desgaste a través de la aplicación, con evidente mala intención por parte de sus partidarios.

Al igual que la SB-1070, la ley HB-56 contiene disposiciones relativas al trabajo, al porte de documentos, al albergue y transporte de inmigrantes indocumentados, y a la verificación por parte de la policía, sin embargo, también contiene disposiciones que obligan a los niños que van a las escuelas a proporcionar prueba de su estatus de inmigración antes de poder inscribirse, y disposiciones que restringen a los inmigrantes no autorizados a participar en contratos y negocios.

Lo bueno es que esta ley que se ha implementado en Alabama, ha dado a los ciudadanos y residentes legales, una ilustración útil de cómo la estrategia de desgaste a través de la aplicación en la medida que es aplicada, es experimentada por todos los residentes por igual.

La ley de Alabama se ha traducido en una expansión de los poderes del gobierno estatal en casi todos los aspectos de las vidas de los individuos, ciudadanos o no.

Si bien la ley HB-56, no se refirió explícitamente a prohibir a los niños el asistir a las escuelas, se logró que una gran parte de la población escolar hispana se ausentase de los centros escolares de todo Alabama.

Por su parte, la Sección 30 de esa ley, que convierte en un crimen el que un extranjero "presente ilegalmente en los Estados Unidos ... entre o intente entrar en una transacción de negocios con el Estado o con una subdivisión política", fue interpretada inicialmente como la necesidad de requerir prueba de estatus legal para adquirir los certificados de defunción, renovar permisos de negocios y licencias de conducir, renovar las etiquetas de registro de las casas móviles, e incluso pagar impuestos.

Para los hispanos que se han quedado a vivir en Alabama, la vida se ha convertido en una pesadilla.

Con cientos de miles de familias destruidas, se han implementado líneas telefónicas para recibir llamadas sobre el impacto de la nueva ley.

Varias organizaciones han documentado cómo los empresarios han visto deteriorarse las comunidades, cómo patronos se han negado a pagarle a sus empleados, y cómo los propietarios se han visto impedidos de alquilar sus propiedades, todo lo que ha conducido a empeorar una economía ya moribunda.

Por otra parte, particulares y empresas han informado de que a los que parecen extranjeros se les hacen comentarios despectivos y abusivos en público, y que los niños hispanos en las escuelas están siendo tratados como personas de segunda clase, efectivamente sometiéndolos a una especie de exilio legal y moral.

En respuesta a una pregunta sobre las "Consecuencias no intencionales de la ley", el congresista de Alabama Mo Brooks, respondió: "Todos en Estados Unidos estamos cansados de seguir pagando por la educación de los niños de todo el mundo. Si se van por su propia cuenta, nadie va a ser arrestado, nadie va a pasar tiempo en prisión y nosotros no gastaremos recursos en lograr que los latinos dejen el estado."

Alabama esta a la espera de que la población inmigrante no autorizada abandone el estado, sin embargo, si las disposiciones de la HB-56 estaban destinadas a hacer cualquier transacción dentro del estado un inconveniente, lo han logrado para todos, con largas colas y retrasos en las oficinas gubernamentales.

Además, la seguridad pública se ha visto comprometida ya que los inmigrantes temen denunciar los delitos a la policía, y la salud pública se ha visto en peligro, ya que los inmigrantes temen ir al médico para recibir atención.

En Estados Unidos, normalmente cualquier ciudadano tendría compasión por las familias inmigrantes, pero estas disposiciones han hecho temerle a las autoridades debido a que podrían ser penalizados por albergar, transportar, o hasta asistir conjuntamente a una familia indocumentada a la iglesia.

Para muchos de los residentes, las consecuencias negativas de la ley de Alabama en la economía estatal son inmediatas y devastadoras.

Mientras que los defensores de la HB-56 sostienen que la ley le ahorrará dinero al estado y reducirá el desempleo, la misma es muy costosa de implementar y defender en los tribunales.

La Universidad de Alabama ha dicho que la HB-56 podría reducir el tamaño del Producto Interno Bruto (PIB) del estado en $10,8 mil millones y Alabama podría perder hasta $264 millones en ingresos por concepto de impuestos sobre las ventas dejados de cobrar.

Por su parte, para tomar medidas para protegerse de las fuertes sanciones de la ley, las empresas gastan más para contratar a un empleado, sin hablar de los costos de litigios debido a que cualquier trabajador legal puede demandar a un empleador si contrata a un trabajador no autorizado.

Es evidente que las dificultades experimentadas por las empresas de Alabama son no deseadas, pero las consecuencias devastadoras de la ley sobre los inmigrantes no autorizados y sus familias son intencionales, y si uno mide el éxito de la ley, por el grado de deterioro de todos los aspectos de la vida en Alabama, podemos concluir que ha sido un gran desacierto. Las duras leyes estatales sólo han tenido éxito en lograr que la vida sea más difícil para todos.

El objetivo de la estrategia de desgaste a través de la aplicación es la misma que la deportación en masa: obliga a todos los inmigrantes que se encuentran ilegalmente a salir de Estados Unidos, a pesar del tiempo vivido aquí, al arraigo a las comunidades y a las familias.

Teniendo en cuenta el hecho de que el desgaste a través de la ejecución ha tenido efectos devastadores en las comunidades, debemos preguntarnos a nosotros mismos qué tipo de país es el que realmente queremos.

Es posible crear dentro de las comunidades un ambiente tan inhóspito que la gente opte por abandonar los verdaderos valores estadounidenses?

Si el sistema de inmigración legal sigue por este camino, ¿Cómo nos distinguiremos de los países donde el crimen, el terrorismo, la económia, la agitación y la violencia política han creado condiciones de vida insoportables.

Debemos crear un ambiente general funcional y un sistema legal de inmigración para el siglo 21.

El Congreso y el Presidente tienen que crear un proceso legislativo serio, donse se trate humanamente a los millones de inmigrantes no autorizados que actualmente viven en los Estados Unidos, ya que en parte, de eso depende la recuperación económica de la nación.

Aseguremosno de que todos los inmigrantes, tengan un estatus legal adecuado y pongamos fin al miedo y a la ira desenfrenada que está permitiendo a las organizaciones restrictivas y a los políticos miopes, el intervenir y ofrecer su plan de desgaste a través de la aplicación, solución que no es ni práctica ni razonable.




jueves, 29 de marzo de 2012

Los Padres Fundadores y Su Política de Inmigración

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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Esta semana, se celebra un nuevo aniversario de la aprobación de la primera ley de inmigración de Estados Unidos. La Ley de Naturalización del 1790.

Aprobada por el primer Congreso, no tenía restricciones a la inmigración.

Si, has leído bien, la primera ley de inmigración aprobada en los Estados Unidos, por los propios padres fundadores, apoyaba abiertamente la inmigración.

Esa ley creó pocos requisitos para poder naturalizarse.


Las personas elegibles tenían que residir aquí durante dos años, tener buen carácter moral (es decir, no ser delincuentes), y ser una persona blanca libre. Esa última disposición vergonzosamente excluyó a los sirvientes, a los esclavos y a los ex-esclavos.

En Estados Unidos, el Gobierno comenzó a llevar registros de los inmigrantes en el 1820.

La modificación posterior a la Guerra Civil de la Constitución, la de la Enmienda 14, otorgó la ciudadanía a los esclavos liberados y a sus descendientes.

En ese momento se reconoció también la ciudadanía a todos los hijos de los inmigrantes no naturalizados, sin distinción de raza, porque todos los inmigrantes, incluyendo los no autorizados, están "sujetos a la jurisdicción" de los Estados Unidos.

La primera ley federal de inmigración restrictiva fue la del 1875.


Se trató de eliminar la inmigración de las "personas indeseables": De las prostitutas, y de los ex-convictos en su país de origen. Dicha Ley fue reforzada por la Ley de Exclusión China, promulgada en el 1882.

En 1898, el Tribunal Supremo dictaminó, en el caso United States vs. Wong Kim Ark, que a los hijos de los inmigrantes, incluidos los no blancos, se les debe conceder la ciudadanía por nacimiento.


Sin embargo después, el Congreso aprobó más restricciones para los inmigrantes japoneses, y los analfabetos.

A finales del siglo 19, una nueva ola de inmigración comenzó en Estados Unidos.


Atraídos por la prosperidad de América, millones de Judios, italianos, polacos, rusos, griegos, japoneses y otros se unieron a las cohortes tradicionales de los Ingléses, irlandéses, alemánes, y los inmigrantes nórdicos.

Luego, los progresistas, los eugenistas, los católicos, los anti-prohibicionistas, y los sindicalistas, impulsaron la Ley de Cuotas del 1921, que impuso límites numéricos para la inmigración por primera vez.

Según esa ley, el número anual de inmigrantes de una nacionalidad determinada se limitaba a no más del 3 por ciento de la población de Estados Unidos.

La Ley Johnson-Reed del 1924 redujo aún más la cuota de inmigrantes, prefiriendo a los nativos de Europa Occidental. Se promulgaron disposiciones para la reunificación familiar.

La inmigración no autorizada creció después de la Ley de Cuotas.

Antes, sólo habia un pequeño número de inmigrantes que no eran autorizados, entre ellos vergonzosamente los chinos, y también los "indeseables", como las prostitutas, los portadores de ideologías políticas violentas, y aquellos con enfermedades mortales.

A partir del 1921 muchas personas buenas que sólo querían vivir y trabajar en Estados Unidos no podían inmigrar, por que violaban la ley.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, el Programa Bracero proporcionó cientos de miles de visas a trabajadores temporales agrícolas poco cualificados, pero desde que ese programa terminó en 1965, las visas de trabajo emitidas son insuficientes para proporcionar una alternativa viable legal a los trabajadores inmigrantes.

Los vestigios del pésimo sistema de cuotas, las montañas de reglamentos que detallan los aspectos específicos de las visas de trabajo, las restricciones a las empresas que cambian de empleados, el E-Verify, y las regulaciones increíblemente tontas que tiene el actual sistema de inmigración estadounidense contradicen grandemente la filosofía de los padres fundadores.

Recordemos, que entre las quejas contra el Rey Jorge III, escritas en la Declaración de Independencia, por los patricios, se encuentra la siguiente frase:

"... Él se ha esforzado por evitar que la población de estos estados crezca. Con ese propósito ha obstruido las leyes de naturalización de los extranjeros, y ha rehusado aprobar otras leyes para fomentar la inmigración "

Para reformar realmente la inmigración, debemos mirar de nuevo las primeras inmigraciones a la nación y las primeras leyes de naturalización, mismas que están muy lejos de leyes restrictivas como la SB-1070 de Arizona y la HB-56 de Alabama.

Una ley que combine la seguridad nacional, la apertura pro-inmigrante de los padres fundadores, y la 14ª Enmienda, podría legalizar a casi todos los indocumentados, retornando al país, a la importante tradición de respeto por la libertad individual.

Por otro lado, creo firmemente, que una reforma de inmigración integral, crearía mayor riqueza para todos los estadounidenses en la medida en que millones de nuevos y legales consumidores, productores, empresarios y trabajadores, se sumen a la economía del país.

Eso lo que hay que hacer!




miércoles, 21 de marzo de 2012

La Metáfora Del Ilegal Y El Poder De Las Palabras

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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Hay una frase en Estados Unidos, que reza: "Palos y piedras rompen mis huesos, pero palabras, nunca me hacen daño".

Entre los hispanos hay otra parecida: "A palabras necias, oídos sordos".

Valiente y útil a veces, esos dichos populares no son realistas, ya que las palabras, realmente, si pueden llegar a doler mucho.

En la medida que crecemos nos damos cuenta que, de hecho, las palabras son muy poderosas.

Aprendemos que hay palabras evocadoras, racistas, sexistas, y de odio que no deben ser dichas.

Soy de República Dominicana, donde por motivos históricos y geográficos, hemos tenido una infinidad de problemas con nuestros hermanos haitianos.

En mi país, muchos dominicanos mencionan la palabra "haitiano", con "inferioridad", lo cual siempre me ha parecido terriblemente equivocado.

Al principio yo le daba a ese razonamiento un poco de aceptación, y pensaba que el hecho de que nos independizamos de Haití en el 1844, justificaba dicho pensamiento, ya que describe en algo nuestra historia de luchas patrias.

Años despues, ya en Estados Unidos, alquile un apartamento a un hombre de origen haitiano, y algunos amigos y familiares dominicanos se referían a el, no como el landlord, sino como: "El haitiano".

Se confirmó mi sospecha de que los dominicanos no decimos esa palabra con inocencia.

En la mente de muchos dominicanos, la palabra "haitiano" significa alguien que está fuera de nuestro círculo aceptable. Es una palabra de ostracismo que deja en claro que los dominicanos somos diferentes, que supuestamente somos mejores.

Ahora, quiero recordar lo que es una metáfora. Esta consiste en la identificación de dos términos, de tal manera que para referirse a uno de ellos se nombra al otro.

La metáfora se diferencia de la comparación porque en vez de relacionar dichos términos mediante un verbo que indique semejanza, los une convirtiendo a uno de ellos en complemento del otro.

Y luego pienso en la palabra "ilegal".

Esta palabra connota la idea de personas que están fuera del círculo de los aceptables. Que los "legales", son mejores.

Cuando pienso en la palabra "ilegal" lo primero que me llama la atención es que es una frase descriptiva que se ha convertido en un sustantivo.

Veinte años atras, nadie se hubiese referido a otro ser humano como "ilegal".

Eran "personas indocumentadas", "personas sin papeles", e incluso "extranjeros no autorizados", pero nunca "ilegales".

El uso de calificativos, para distanciarnos de otros grupos de personas siempre ha sido muy común.

A la gente que comete crímenes, se les llama "delincuentes" porque han tenido un comportamiento que los separa de la sociedad educada y civilizada.

Un amigo que nunca es blando con el crimen, me afirmó una vez que es buena idea llamar a las personas indocumentadas "ilegales" por la misma razón que nosotros llamamos a las personas "criminales".

Mi amigo dice que los indocumentados han cometido un delito, y que lo que han hecho es "ilegal".

Así que vamos a examinar que crímenes han sido cometidos por aquellos que no están autorizados a estar en los Estados Unidos.

Los adultos que ingresan al país sin inspección cometen un delito federal que conlleva una multa de entre $25 y $250 o una pena máxima de prisión de 6 meses. Como tal, es un delito federal menor.

Es importante darse cuenta de que la gran mayoría de las personas no autorizadas, sin embargo, no han cometido ningún crimen. Muchas de las personas descritas como "extranjeros ilegales" obtuvieron su estatus de "ilegal", al quedarse en Estados Unidos más del tiempo permitido por sus visas, violación civil que no implica conducta delictiva alguna.

Si añadimos al grupo de personas que son traídas a los Estados Unidos siendo niños inocentes, a los solicitantes de asilo que están esperando su día en corte, y a los estudiantes que no han podido mantenerse estudiando tiempo completo, tenemos a un grupo grande, todos ellos calificados como "ilegales" que no han cometido ningún delito.

La otra cosa en juego aquí es la raza.

Si cierras los ojos e imaginas a una persona que se ajusta a la palabra "ilegal", apostaría a que  no imaginas a un rubio de ojos azules.

En esta metáfora, el inmigrante se convierte en extranjero, el extranjero en ilegal y el ilegal en hispano.

Esta es la razón por la que casi la mitad de todos los votantes latinos encuestados encuentran el término "inmigrante ilegal" ofensivo.

Estamos hablando de una clase de ciudadanos estadounidenses que se sienten discriminados, que es algo al que los políticos inteligentes deberían de prestarle especial atención.

Y es que de tanto repetirse, en Estados Unidos se ha creado un vínculo metafórico entre la palabra hispano y la palabra "ilegal".

En respuesta al racismo y al odio que la palabra "ilegal" engendra, la Sociedad de Periodistas Profesionales, reconociendo su efecto de gran alcance, votó el año pasado en favor de no utilizarla en los medios.

Deseo hacer mi parte también, y relegar la pabra "ilegal" a un lugar oscuro en donde no hiera, ni discrimine a nadie. Con este artículo, acabo de abrirle la guerra a esa odiosa palabra.




Agenda Elitista, Sexista y Racista En Estados Unidos.

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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Algunos republicanos no pueden esperar para imponer su agenda elitista, sexista y racista en Estados Unidos.

Esta misma semana, los republicanos introdujeron un proyecto de ley en Washington, para legislar sobre una "reforma" de impuestos que desplazará más la carga fiscal de los ricos hacia la clase media y los pobres.

Por su lado, Romney esta prometiendo eliminar los fondos públicos para planificación familiar, el mismo día en que tome posesión del cargo como Presidente.

Romney también ha anunciado que ese mismo día, ordenará al Departamento de Justicia que abandone sus desafíos a las leyes de odio contra los inmigrantes que se han aprobado en Alabama, Arizona y otros estados.

No hay duda de que Kris Kobach, colaborador cercano de Romney, autor de la mayoría de las leyes anti-inmigrantes y firme defensor de las leyes electorales de identificación que muchos estados han adoptado con el fin de privar de derechos ciudadanos a las minorías, a los menos pudientes y a los estudiantes, tendrá una gran influencia en una administración de Romney.

¿Podría ser Kobach, el próximo Procurador General?

¿Podría un enemigo declarado de los inmigrantes, como el Representante Republicano de Texas, Lamar Smith, o Charles Grassley, Senador Republicano por Iowa, ser el próximo Director del Departamento de Seguridad Nacional?

Con cada día que pasa, los candidatos republicanos y los multimillonarios que los están apoyando con fondos ilimitados, y que Obama y los demócratas no tienen ninguna esperanza de igualar, se hace más claro qué tipo de Estados Unidos tienen la intención de crear si ganan las elecciones del otoño.

Se trata de un Estados Unidos que no tendrá espacio para los inmigrantes.

Es demasiado fácil olvidar qué tipo de reforma de inmigración los republicanos deseaban convertir en ley, cuando controlaban la Cámara de Representantes en el 2005.

Ese proyecto de ley, el HR-3447, terminó como el modelo a seguir para elaborar las leyes estatales que ahora están causando tantos estragos entre las comunidades minoritarias.

Quién puede dudar de que alguien como él, o uno peor aún, se convertirá en el rector de la ley, si el dinero le permite a los republicanos comprar las elecciones del próximo noviembre?

A Dios que nos coja confesados!




jueves, 15 de marzo de 2012

Batallas Anti-Inmigrantes Que Perduran

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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Un fallo supuestamente final de la Corte Suprema no necesariamente siempre significa el final de la guerra en muchos asuntos controvertidos.

La guerra contra el aborto ha seguido su marcha a pesar de la histórica decisión del caso Roe vs. Wade del 1973.

Así, también con el caso del Tribunal Supremo Plyler Vs. Doe, que permitió a los niños indocumentados el poder inscribirse en las escuelas públicas de Texas y que marcó un punto de inflexión en los derechos a escolaridad de los niños.

El 15 de junio del 2012, se celebrará el 30 aniversario de la Sentencia de la Corte Suprema de Justicia en el caso Plyler vs. Doe.


Esta Sentencia dictada en el 1982, ha hecho posible que millones de niños indocumentados puedan inscribirse en las escuelas públicas del país. Ha sido ampliamente reconocida como una historia de éxito.

Cuando el Presidente Reagan y el Congreso aprobaron la Reforma migratoria integral del 1986, fue posible que muchos de estos niños se conviertiesen en ciudadanos.

Incluso opositores iniciales, tales como James Plyler, más tarde indicó que se sentía feliz en que el caso resultó como lo hizo, ya que a estos niños se les permitió permanecer en las escuelas y obtener educación.

Este caso sigue requiriendo la vigilancia de todos, debido a que algunos estados todavía estan tratando de promulgar sus propias leyes sobre escolarización de niños indocumentados, como por ejemplo Alabama, que aprobó una ley que exige el "registro" de sus alumnos.

En el caso de Alabama, los legisladores, querían poner temor en los corazones de los padres.

Aunque los tribunales detuvieron algunas de las odiosas disposiciones migratorias de ese estado, el daño que se deseaba hacer, ya estaba hecho: Los padres asustados retiraron a sus hijos de las escuelas.

Muchos de los niños indocumentados, se destacan por sus esfuerzos académicos y personales, ganan concursos y premios,  y sin embargo, en los debates sobre el DREAM Act, que proporcionaría una Residencia Condicional a ciertos estudiantes universitarios indocumentados, se han puesto de manifiesto la gran división existente en Estados Unidos, sobre qué hacer con estos niños cuando llegan a la edad universitaria.

Me viene a la mente un particular debate dentro de las primarias del Partido Republicano, en que todos pudimos presenciar cómo las políticas de inmigración del Gobernador Perry, que permiten que los estudiantes universitarios indocumentados de Texas paguen al Estado una matrícula con costo de residente, chocó con la visión anti-inmigrante de sus oponentes. Herman Cain, por su parte, tontamente abogó por crear una valla electrificada en la frontera.


Las leyes estatales tipo Alabama, no enfrentan estos problemas con sabiduría – ya que violan la ley federal, son exageradas, pero han puesto de manifiesto la interrelación y la necesidad que tiene el país de la mano de obra de los inmigrantes indocumentados.

Sólo una Reforma Federal Integral de inmigración puede funcionar - no podemos tener 50 políticas de inmigración, más de lo que no podemos tener 50 políticas exteriores o 50 formas de moneda.

Leyendo el caso Plyler vs. Doe hoy día, llama la atención sobre las importantes cuestiones de la incorporación de los extranjeros en nuestras comunidades, las tensiones políticas, y la mezquindad implacable de los restriccionistas que aún siguen luchando esta batalla, 30 años más tarde.

Creo que este tipo de evento es de sumo interés periodístico debido a que sus consecuencias futuras son muy graves, por lo que me siento atraído por el arco narrativo de la historia: Unos niños inocentes llevados a un país extraño, donde ellos y sus familias viven en las sombras y en la semi esclavitud.

Creo que la decisión del 1982 de la Corte Suprema, representa lo mejor del país: Compasión, y una creencia fuerte en la importancia de la igualdad, así como valentía política y personal.

Y es que en esta sociedad, entonces como ahora, no castigamos a nuestros hijos por los pecados de nosotros los padres.




domingo, 11 de marzo de 2012

Los Estadounidenses Odian A Los "ilegales"?

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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"Dadme a vuestros rendidos, a vuestros pobres, vuestras hacinadas multitudes anhelantes de respirar en libertad, el desdichado desecho de vuestra rebosante playa. Envía a estos, los desamparados, sacudidos por las tempestades a mí. ¡Yo alzo mi faro detrás de la puerta dorada!"

                                            Poema El Nuevo Coloso de Emma Nazarus (1883).
Inscripción que se colocó en el 1901 en el interior del pedestal de la Estatua de la Libertad.



"Ven y podremos dispararte!"

"Los niños nacidos de padres ilegales son ilegales ..."

"Los nativos americanos vinieron de Asia hace muchos años, por lo que también son inmigrantes".

"Los europeos llegaron aquí legalmente y construyeron este gran país. Mira lo que está pasando ahora, debido a los ilegales".

"La gran mayoría de los estadounidenses no tienen ningún problema con los inmigrantes. Muchos de nosotros tenemos problema con los inmigrantes ilegales ...."

"La inmigración ilegal es algo completamente diferente."

Estas son algunas de las expresiones que leo en la web con respecto del tema de los inmigrantes indocumentados.

Placa en la Estatua de la Libertad
Este tipo de comentarios, aparentemente son un fenómeno generalizado, y hace que me pregunte cómo en Estados unidos se ha llegado al punto donde la gente hace tan fáciles distinciones entre los seres humanos "ilegales" y los "legales", como si hubiese una línea clara.

Aquellos de nosotros que trabajamos en las trincheras sabemos que la actual ley de inmigración es tan sutil y difícil que a menudo, solamente una combinación de tiempo, suerte y buen consejo legal, es lo que hace que la gente aterrice en el campo correcto y obtenga su tarjeta de residencia.

Estoy convencido, de que una de las razónes por la que hay tantos indocumentados en los Estados Unidos, es que no existe un sistema de inmigración viable.

Sencillamente, no hay manera fácil y correcta para la mayoría de las personas de adquirir una tarjeta de residencia, y no hay absolutamente ninguna cola que la gran mayoría pueda seguir y esperar hasta que se conviertan en legales.

El discurso contra los "ilegales", parece ser hoy en día mucho más frecuente de lo que era cuando Ronald Reagan aprobó la ley que concedió amnistía a un gran número de personas indocumentadas.

En aquel entonces, la ley era más favorable, los funcionarios de inmigración tenían más libertad, y las oficinas de abogados no estában tan impotentes por la falta de soluciones que existe en la actualidad.

La actitud general de los empresarios, y de las familias de América en ese entonces era que ser un indocumentado, no reflejaba en modo alguno un detrimento sobre las cualidades generales como personas leales, respetuosas de la ley y trabajadoras. Ciertamente, nadie se referia a ellos como "ilegales".

Emma Lazarus,
Poeta y Escritora
estadounidense
(1849-1887)
Por supuesto, siempre ha habido bocones y racistas, como Peter Brimelow, él mismo un inmigrante, y sorprendentemente uno de los principales activistas anti-inmigrantes del país.

El señor Brimelow, es presidente de la Fundación VDARE, organización que advierte en contra de la contaminación de los Estados Unidos por parte de personas no blancas, no católicas, y contra los inmigrantes de habla español. Es el contribuyente más importante de VDARE.com, sitio en la red de odio intensivo contra los inmigrantes, que publica regularmente obras de supremacistas blancos, antisemitas y de representantes de la extrema derecha radical.

Él ha dicho que la inmigración está creando una "clase marginada de habla española en paralelo a la clase baja afroamericana." Además, dice que, "estas son personas completamente disfuncionales, viven del gobierno, no hacen ningún tipo de trabajo - al menos no legal - que sus hijos están abandonando las escuelas; y tienen muchos embarazos de adolescentes".

Mi preocupación es que al Sr. Brimelow se le haya dado una plataforma para exponer sus puntos de vista condenables en la Conservative Political Action Conference (CPAC), hace unas semanas atrás.

¿Cuántos están escuchando y absorbiendo todo esto?

¿Y cuánto de ese odio se está filtrando en el discurso público dominante?

Peter Brimelow
 Racista y Activista Anti-hispano
Parece que se ha convertido en algo común el demonizar a un gran segmento de la mano de obra inmigrante, junto a sus hijos nacidos en Estados Unidos al clasificarlos como "ilegales".

La congresista Michele Bachmann ha dicho, que ella no veía ningún problema con que a los padres se les arrastrase para ser deportados en frente de sus niños.

También dijo, a despecho de la Constitución: "Lo qué tenemos que hacer es acabar con la práctica de los bebés anclas en los Estados Unidos porque es la causa de los ilegales".

Del mismo modo, Rick Santorum, al hablar en un acto de pre-campaña en Iowa, dijo que las familias que incluyen a inmigrantes indocumentados "deben ser divididas porque rompen la ley."

A pesar de lo doloroso y difícil que son todas estas expresiones en estos momentos, tengo la sensación de que estamos llegando a un punto de inflexión.

Pienso que los estadounidenses de buen corazón simplemente no van a permitir que las cosas continuén con proporciones histéricas que rutinariamente niegan foodstamps a niños estadounidenses, deportan a personas sin representación legal, asumen la custodia de los niños estadounidenses separados de sus padres indocumentados y deportan a veteranos.

Michele Bachmann,
Caricatura
Una cosa que siempre me pregunto cuando leo los comentarios airados y casi siempre anónimos contra los indocumentados en la web o en los programas de televisión, es si estos, son lo contrario a lo que antes se llamaba la "mayoría silenciosa".

Yo los llamo "minoría clamorosa", ya que reciben tanta atención de los medios, que los políticos se confunden al pensar que son el verdadero reflejo del estado de ánimo de la nación.

Estos políticos irresponsables, sabiendo muy bien que hay que hacer algo para componer los problemas de inmigración urgentes y apremiantes, se agachan con miedo de que si hablan en favor, van a sufrir una reacción violenta por parte de sus electores.

Sin embargo, estudios importantes han mostrado en repetidas ocasiones, que la gran mayoría de los estadounidenses prefieren permitir que muchos de los inmigrantes indocumentados puedan permanecer en los Estados Unidos. Sólo una pequeña parte cree que se debe patear a todo el mundo, sin importar cuánto tiempo hayan estado aquí.

No estoy escribiendo esto para poner de relieve la gran cantidad de personas xenófobas que hay en el país, sino para decir que el silencio de la mayoría, significa que todavía creen en la importancia del sueño americano.

Pienso que el silencio de la mayoría de los ciudanos refleja que todavía creen en la inscripción que se encuentra en la Estatua de la Libertad, lo que me da mucha esperanza.



domingo, 4 de marzo de 2012

Calificación de Grado Para Obama Y Para Mitt Romney

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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Mitt Romney se ha movido cada vez más hacia la franja de la extrema derecha política, por lo que su esquema para resolver el desorden actual de inmigración es la expulsión masiva o la fantasía de librar al país de los 11 millones de inmigrantes no autorizados, haciendo sus vidas insoportables.

La clave de su dura visión es "la auto-deportación".

En general se acepta que el arresto y la expulsión de tantos millones de personas sería imposible, pero esa ilusión se ha reemplazado con otra: Que a la gente se le puede llegar a hacer bastante desgraciados y que se vayan por su cuenta.

Romney aceptó este esquema de uno de sus asesores de campaña, Kris Kobach, autor intelectual de una serie de medidas de represión que buscan maltratar y humillar a los inmigrantes no autorizados no sólo para que no puedan trabajar, que no puedan conducir, alquilar o calentar sus casas, sino que tengan miedo de llevar a sus niños a las escuelas o al médico.

En los estados donde "la auto-deportación" es la política oficial, los resultados han sido deplorables.

En Arizona, el sheriff Joe Arpaio del Condado de Maricopa barre los barrios hispanos con detenciones masivas, y la gente tiene miedo de salir de sus casas.

En Alabama, los trabajadores del campo y de la construcción han huido por millares; y las personas víctimas de los tornados tienen miedo de ir a los refugios.

Estas leyes secuestran la responsabilidad del gobierno federal en materia de inmigración y han causado una situación de emergencia respecto de los derechos civiles, pero la respuesta de Romney ha sido la de condenar al Departamento de Justicia por luchar contra ellas en los tribunales.

Tradicionalmente, el juego de las primarias en ambos partidos es conquistar a las bases, y luego tratar de girar hacia la moderación para triunfar en la elección general.

Es difícil ver cómo Mitt, como candidato republicano podría hacer esto, ahora que ya ha dicho tanto sobre su odio contra los inmigrantes.

Por su posición abiertamente anti-inmigrante, a Romney le doy una nota de F.

Por su parte a Obama, que dice que desea combinar el difícil control fronterizo, la aplicación de las leyes en los lugares de trabajo, la creación de una ruta de legalización, con un flujo futuro bien diseñado para traer trabajadores legalmente.

Pero debido a que él ha empujado las deportaciones a niveles récord, mientras no existe una reforma migratoria humana, y a que todavía no ha conseguido que sus agencias actuen de una manera consistente con su retórica dejando muchas opciones sobre la mesa que hay que resolver, al Presidente le hago una crítica agridulce, y le doy una nota de C.



 

sábado, 3 de marzo de 2012

Los Republicanos Odian La Inmigración. ¿Dónde Están Los Demócratas?

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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Nadie que haya estado leyendo este blog, puede quejarse de que estoy parcializado o ciego respecto de las posiciones de los republicanos sobre inmigración.

Me gusta pensar que no he dejado ninguna piedra sin remover denunciando el racismo, el odio y la hipocresía de todos los pre-candidatos republicanos a la presidencia, tanto de los que todavía están como de los que, por suerte, ya se han retirado y que han explotado la intolerancia, a fin de atraer a votantes religiosos de clase media, que son los que más tienen que perder económicamente si los republicanos se hacen cargo de la Casa Blanca y del Congreso en el otoño.

Sabemos donde los republicanos están parados.

Son de línea dura contra la inmigración ilegal, y al menos públicamente, dicen que apoyan la inmigración legal.

Sabemos que casi todos los republicanos destacan en materia de rechazo a la inmigración, y estoy totalmente en desacuerdo con su línea draconiana contra los inmigrantes no autorizados.

Pero si revisamos la historia reciente, como la del voto del DREAM Act (donde tres republicanos en el Senado votaron a favor -, vemos que cinco demócratas, cuyos votos eran cruciales para la aprobación, o bien no se presentaron o votaron en contra.

Por otro lado, creo que no hubo suficiente insistencia o intervención por parte del Presidente Obama, para que esa ley se aprobase. Por lo menos en mi conocimiento.

Si alguien está en este país o quiere venir a Estados Unidos utilizando las reglas de juego actuales, casi todos los republicanos dicen que lo apoyan.

Por otro lado, cuando los demócratas se comprometen a reformar el sistema de inmigración, y dar alivio a aquellos que están sufriendo por causa de las leyes existentes, creando un mejor clima para la inmigración en los Estados Unidos, ¿hasta dónde podemos confiar en ellos?

400,000 deportaciones por año, "Comunidades Seguras" y la Sección 287(g) tienen que ser parte de la respuesta a esa pregunta.

¿Y me pregunto, dónde están nuestros amigos?





viernes, 2 de marzo de 2012

Odiados Por Ser Diferentes!

                                                                                                         
Por Aníbal E. Melo

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En tiempos de la conquista, los españoles reprimieron con dureza a los nativos, como fue el caso de Hatuey, jefe de la región de Guahaba, quien en el año de 1511, se refugió en las cuevas y en los montes del oriente de Cuba.

Allí señaló una cesta llena de oro y dijo:

"...éste es el Dios de los cristianos y por él nos persiguen. Por él han muerto nuestros padres y nuestros hermanos…"

Lo atraparon tres meses después y lo ataron a un palo.

Antes de encenderlo en fuego, un sacerdote le promete gloria y eterno descanso si acepta bautizarse.

Hatuey pregunta: "¿En ese cielo, están los cristianos?", le responden que sí.

Hatuey elige el infierno. Fue quemado vivo.

Hoy como en el pasado, en Estados Unidos, supuestos cristianos como Mitt Romney, han recurrido a toda clase de bajezas para elevar el rechazo contra las comunidades minoritarias, incluyendo la promoción del odio en el discurso político.

El resultado de todas esas actitudes de odio es que según la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), en el 2010, en Estados Unidos se registraron un total de 6,628 crímenes motivados por el odio, casi la mitad de ellos por intolerancia racial.

El informe, que refleja las cifras reportadas por 1,949 agencias policiales de todo el país, señaló que los incidentes de violencia fueron motivados por intolerancia en base a la raza o etnia, religión, orientación sexual, y discapacidad física o mental de las víctimas.

En el 2009, el total de incidentes de este tipo fue de 6,604, indicó el informe policial.

En el año 2010, California y Nueva York fueron los estados que registraron el mayor número de incidentes de violencia de este tipo, con 1,092 y 699, respectivamente, agregó el informe.

El 47.3 % de los crímenes motivados por el odio tuvieron su origen en la raza, mientras que el 20% se debió a la religión de la víctima, y el 19 % a la orientación sexual.

Un 13% de estos crímenes estuvo motivado por la etnia o nacionalidad de la víctima, y un poco menos del uno por ciento se debió a la discapacidad de la persona.

De los crímenes motivados por un solo tipo de odio, el 69,8 % estuvo dirigido contra los negros, el 18.2 % contra los blancos, el 5.1 % contra los asiáticos, y el 5.7 % por ciento contra personas o grupos de múltiples razas, señaló el FBI.

En el 2010, las autoridades reportaron 847 actos de violencia contra extranjeros o personas de etnias distintas. De ese total, 534 fueron cometidos contra hispanos, agregó el análisis.

De los 1,322 crímenes motivados por intolerancia religiosa, 887 fueron dirigidos contra judíos, 58 contra católicos, 41 contra protestantes, 160 contra musulmanes, 123 contra personas de otras religiones, 48 contra grupos de múltiples religiones, y cinco contra ateos y agnósticos, señaló el documento.

Casi dos tercios de los crímenes motivados por odio en el 2010 fueron contra personas, mientras que el resto fueron principalmente actos de vandalismo y destrucción de propiedad.

El informe señaló que el 11 % de los actos de violencia se produjo en recintos escolares o universitarios, y alrededor del cuatro por ciento, en templos.